El cribado de finos es la tarea más dificultosa en el ámbito de la separación y clasificación granulométrica.
En un material dado, el número de partículas crece de una manera exponencial a medida que las partículas se hacen más pequeñas. A esto se debe añadir que la relación volumen/superficie (V/S), no es proporcional. Es decir, a medida que el volumen de la partícula disminuye en un factor cúbico, la superficie lo hace al cuadrado. De esta manera, la superficie total de las partículas aumenta a medida que estas disminuyen de volumen. Al aumentar la superficie de contacto entre partículas, estas tienden a atraerse y eliminar las partículas de aire entre el material. Al final del proceso, aparecen fenómenos de apelmazamiento, que suelen ser muy negativos para los procesos de cribado.
Una criba de finos (menor de 1 mm.) debe fluidificar el material, para poder segregar las partículas en tamaños y, finalmente, clasificarlas. Deben ser equipos que o bien retengan el material un largo tiempo encima de la malla, como las cribas horizontales MDS, o bien dispongan de un accionamiento donde la vibración llegue directamente a las partículas, como las cribas de Agitación Directa de las Mallas.
Cribado de materiales finos
Transporte neumático por vacío mediante aire comprimido
El transporte neumático por vacío se utilizado históricamente mediante el uso de bombas de vacío o soplantes por depresión. El objetivo es crear un gradiente de presión a lo largo de un depósito de carga (origen del transporte), una tubería y un depósito de descarga (final del transporte). Entre el depósito de descarga y la bomba de aspiración se instala un filtro para retener las partículas de material y que no escapen a la atmósfera ni vayan al equipo de succión.
Este vacío o depresión se puede crear también mediante el uso de aire comprimido.
El aire comprimido se hace pasar a través de un tubo especial que crea un efecto venturi, esto es, una aspiración o gradiente de presión a lo largo del sistema de transporte. Un pequeño filtro va insertado en el dispositivo.
La ventaja de este último sistema es su simplicidad, dado que no es necesaria la instalación de una soplante con su motor, arrancador, cableado. Un eyector venturi conectado a una fuente de aire comprimido industrial a 7 bar es suficiente.
Este sistema es más apropiado para capacidades relativamente pequeñas y a distancias relativamente cortas, donde consumo de aire comprimido no es un factor crítico. Condiciones que se dan frecuentemente en la industria alimentaria y farmacéutica, que suelen trabajar por lotes y con multitud de productos minoritarios y aditivos.
